Amalís Bio
Amalís Cintrón es educadora, gestora cultural, bailarina y conferencista puertorriqueña. Es la fundadora y directora de SalsayTernura (SyT), un proyecto que desde 2016 ha utilizado el baile como una herramienta de educación, bienestar y transformación social.
Graduada de la Universidad de Puerto Rico, inició su carrera profesional como profesora de francés, profesión que ejerció durante diez años. Su experiencia en la enseñanza de idiomas marcó profundamente la manera en que hoy concibe el aprendizaje: con empatía, estructura, curiosidad y profundo respeto por los procesos individuales.
Su historia en la danza comenzó ya siendo adulta, motivada por el deseo de reconectar con sus raíces puertorriqueñas. Sin provenir de una familia de artistas, construyó su formación de manera completamente autogestionada, estudiando en Puerto Rico, Cuba, Estados Unidos y Europa junto a destacados maestros e investigadores de la danza y la cultura afrocaribeña.
Su preparación integra salsa, rumba, ritmos afrocubanos, bomba puertorriqueña, bachata dominicana, musicalidad, neurodanza, pedagogía del movimiento, bienestar y mindfulness, disciplinas que hoy convergen en una metodología propia centrada en el desarrollo integral de las personas.
Como educadora y artista ha impartido clases, talleres y experiencias culturales en Puerto Rico, República Dominicana, Estados Unidos, Grecia, Suecia y los Países Bajos, además de colaborar con reconocidos artistas y agrupaciones como Willie Rosario, Carlos D'Castro, Zayra Pola, Galdy Santiago y Sonora Ponceña.
Actualmente lidera todas las iniciativas educativas y culturales de SalsayTernura, incluyendo programas de formación continua, talleres especializados, proyectos comunitarios, experiencias corporativas, producción de eventos, intercambios internacionales y el desarrollo de SyT Viajes, una propuesta dedicada a descubrir el Caribe y Latinoamérica a través de su música, su danza y su cultura.
Su trabajo parte de una convicción sencilla: cuando una persona aprende a moverse con libertad, también aprende a relacionarse mejor consigo misma, con los demás y con su historia.
Continúa estudiando, investigando y creando nuevas experiencias porque entiende la educación como un proceso permanente y el movimiento como un lenguaje capaz de transformar vidas.